Los Gurumuka de un vistazo

Por Magus

Línea de sangre con origen entre los pueblos nativos de Australia.

Apodo: Koorie
Apariencia: Todos los Gurumuka han sido Abrazados entre aborígenes australianos o unos pocos mestizos, y han adoptado muchos elementos de la cultura tribal koorie. Cuando se encuentran lejos de la civilización occidental (lo que quiere decir prácticamente la totalidad del tiempo) suelen ir completamente desnudos, aunque utilizan las pinturas, tatuajes y ornamentos tribales de la cultura aborigen. En las excepcionales ocasiones en las que se ven obligados a introducirse en la cultura occidental, por lo general prefieren mantenerse al margen, bien ocultándose de la vista o adoptando formas animales.
El Abrazo: Al tratarse de una línea de sangre de origen místico, los Gurumuka no son Abrazados, sino creados mediante un ritual de raíces chamánicas. Cada uno es seleccionado para actuar como vigilante, guardián o protector de extensos territorios o lugares con un significado especialmente importante. Un anciano Gurumuka vigila al candidato potencial, un vampiro del clan Gangrel, durante un período que por lo general no es inferior a algunos años. Cuando considera que está preparado, la Asamblea se reúne y decide si lo acepta entre los suyos. Entonces el mentor se presenta ante su elegido y le ofrece pertenecer a la orden de los Gurumuka. Si acepta, permanece con él durante año, enseñándole las tradiciones tribales y preparándolo para el rito de iniciación, así como evaluándolo cuidadosamente. Si el elegido supera esta última prueba, será llevado ante la Asamblea, donde pasará a través de sucesivos ritos que transformarán su sangre. En algunas escasas ocasiones se sabe que algún anciano Gurumuka ha entrenado a su potencial sucesor en vida, antes de pedir a otro vampiro que le otorgue el Abrazo y llevarlo ante la Asamblea.
Refugio y presas: Los Gurumuka no suelen establecerse en un lugar fijo, sino que prefieren vagar constantemente por el territorio al que están vinculados. Aún así en ocasiones eligen cuevas subterráneas o alguna oquedad natural para protegerse cuando pasan mucho tiempo en una misma localización. Para alimentarse se alimentan sobre todo de animales o humanos extraviados, pero no suelen utilizar el reclamo del Animalismo, sino que prefieren cazarlos como un depredador más.
Creación del Personaje: Casi todos los Gurumuka fueron elegidos por su sabiduría y astucia, así que los Atributos Mentales suelen ser primarios. Los guardianes de zonas especialmente peligrosas o difíciles suelen ser elegidos por sus Atributos Físicos. Los Talentos físicos y Técnicas como Trato con Animales y Supervivencia suelen ser las Habilidades más extendidas entre la línea de sangre. Además, casi todos disponen de un amplio repertorio de historias, relatos y conocimientos orales de la cultura koorie y sobre los espíritus. Entre los Trasfondos, la Generación suele ser frecuente, así como Mentor y Aliados. La moralidad de la línea está dividida entre quienes se armonizan con sus instintos primarios bestiales (Senda del Corazón Salvaje) y quienes adaptan la cultura tribal de la que proceden a su nuevo estado (Humanidad).
Disciplinas de la línea de sangre: Animalismo, Auspex, Protean
Debilidad: Los Gurumuka se encuentran vinculados a un determinado territorio. Pierden dos dados de todas sus reservas de dados cada noche que salen del mismo hasta un mínimo marcado por su Resistencia. Esta pérdida es recuperada cuando regresan. Esta debilidad puede sobrellevarse portando al menos dos puñados de la tierra protegida, pero en este caso debe conservarse bañándola cada noche con un punto de sangre o dejará de ser efectiva.
Además, aunque los Gurumuka dejan de obtener rasgos animales con cada frenesí, conservan los que ya tuvieran de su herencia Gangrel. Sin embargo, la naturaleza del ritual que los convierte en guardianes de la tierra deja su sangre estéril y no pueden transmitir el Abrazo, aunque todavía siguen pudiendo utilizar su sangre para crear ghouls, Vínculos de Sangre y otras propiedades místicas de la vitae.
Organización: Todos los Gurumuka responden ante la Asamblea, una organización de naturaleza tribal que sólo se reúne en ocasiones especiales, bien sea la admisión de nuevos miembros o en situaciones críticas, como ocurrió con la llegada de los europeos. Desde el declive de la cultura aborigen australiana suelen reunirse al menos una vez al año y durante el resto cada uno mantiene algún tipo de contacto con al menos otro miembro de la línea de sangre para protegerse mutuamente. Aparte de la Asamblea, las relaciones entre mentor y aspirante a menudo derivan en amistades duraderas. El principal factor de respeto y posición es la edad y el conocimiento.
Antaño muchas tribus o grupos tribales emparentados disponían de un protector o vigilante Gurumuka, pero con el avance de la civilización europea muchos resultaron destruidos o desaparecieron ante otras amenazas, aunque desde el siglo XX su número parece haberse estabilizado con la inclusión de algunos jóvenes. Actualmente, aunque su número total se desconoce, se estima que la línea de sangre está formada por 30-40 vampiros. No sólo se encuentran extendidos por Australia, sino también por otras islas de Oceanía, como Nueva Zelanda o Nueva Guinea, aunque su número es mucho más reducido.
Cita: La tierra que pisas no pertenece a nadie, pero si le causas daño, yo soy su respuesta.

GURUMUKA
Más que una verdadera línea de sangre los Gurumuka son una orden de sabios y chamanes que parece gobernar a los vampiros aborígenes de Australia. En su origen pertenecientes al clan Gangrel, cuando uno de ellos reúne suficiente poder para gobernar un territorio es sometido a una serie de pruebas por sus congéneres y si las supera pasa a través de un ritual místico que altera su sangre y lo conecta con el mundo espiritual del territorio que debe proteger. Aparte de sus poderes habituales, se dice que entre ellos se transmiten secretos místicos que les permiten controlar a los espíritus y las fuerzas de la naturaleza.
Desgraciadamente para los Gurumuka su poder no fue capaz de detener el avance de la civilización occidental, y muchos perecieron cuando sus territorios ancestrales fueron profanados. Otros perdieron por completo el control de sus tribus mortales cuando fueron desplazadas a otros territorios o confinadas en reservas. Se cree que actualmente sólo sobrevive un puñado de ellos, aunque todos son bastante antiguos y poderosos.
Algunos eruditos vampíricos creen que los Gurumuka no constituyen una única línea de sangre, sino que el término se extiende al conjunto de la sociedad de los vampiros aborígenes, entre los que se encuentran miembros de los clanes Brujah, Gangrel y Nosferatu. Sin embargo, son muy celosos y protectores de los aborígenes australianos y se vengarán de cualquier Vástago que perjudique, dañe o Abrace a alguno de sus congéneres mortales.

HISTORIA
Los primeros colonos europeos situaron la aparición de los aborígenes australianos en la antigüedad bíblica, pero el consenso científico actual es que Australia ha albergado una población humana durante al menos 70.000 años, después de una serie de migraciones procedentes del continente asiático y que paulatinamente irían colonizando los territorios de Oceanía. Parece que la mayor concentración de pueblos se concentró en el sureste, en la unión de los sistemas fluviales Murray-Darling.
Los aborígenes australianos desarrollaron un complejo sistema de rutas comerciales y culturales que abarcaron todo el continente. Ya en épocas muy primitivas disponían de sistemas sofisticados de uso y control de la tierra y habían desarrollado una sociedad altamente ritualizada, en la que la vida diaria existía en simbiosis con el medio ambiente. Los aborígenes se consideraban los guardianes y protectores de su entorno.
A lo largo de decenas de miles de años de aislamiento los aborígenes desarrollaron todas sus creencias y costumbres, y pese a la considerable diversidad cultural de los distintos grupos que poblaban Australia llegaron a compartir su creencia en el “Tiempo Onírico” o “Ensueño”: un estado en el que el mundo espiritual y el mundo físico se tocaban y que habría dado origen al orden y la forma del universo. Los vivos eran guiados hacia el buen camino por el mundo de los espíritus, los muertos estaban presentes en todas partes y no existía separación entre los mundos.
Casi todos los pueblos aborígenes eran nómadas pero sus migraciones estaban confinadas dentro de determinados territorios tribales, siguiendo caminos bien definidos y estableciendo campamentos estables muy raramente. A veces los límites tribales se superponían y constituían zonas de intercambio y diplomacia. Las intrusiones no permitidas provocaban el estallido de disputas periódicas y en ocasiones en guerras, aunque los desacuerdos se resolvían muy a menudo de forma ritual mediante reuniones intertribales entre los ancianos; y muy raras veces terminaban en violencia directa, pues las tribus no tenían interés en expandir sus territorios o conquistar otros.
Este sistema intertribal se rompió con la llegada de los europeos, que no apreciaban el significado totémico o la complejidad de las relaciones tribales. Los principales y más violentos disturbios surgieron cuando grupos tribales fueron expulsados de sus tierras ancestrales y asentados permanentemente en las tierras adyacentes. Muy probablemente hubo más bajas en las guerras aborígenes de los últimos doscientos años que en los anteriores setenta mil.
Los aborígenes también tuvieron un gran impacto sobre el entorno, controlando la expansión de las praderas donde habitaban sus presas de caza y sobre todo introduciendo en el continente al dingo, una especie de perro salvaje hace unos 5.000 años que tuvo un efecto devastador sobre la fauna salvaje. Antes de su llegada Australia carecía en su mayor parte de grandes carnívoros, a excepción del tilacino (también conocido como tigre o lobo marsupial), los cocodrilos y las grandes águilas. Como resultado de la aparición del dingo, el tilacino sólo sobrevivió en la isla de Tasmania, donde se extinguiría en 1934 debido a la presión de los europeos.
Se desconoce cuándo llegaron los primeros vampiros a Australia, aunque algunos eruditos vampíricos la asocian a la introducción de los dingos desde el Sureste Asiático hace miles de años. Algunos mitos aborígenes hablan de una mujer alta, pálida y de largos cabellos que cruzó sus tierras siguiendo una estrella, y algunos antiguos del clan Gangrel creen que se trata de su fundadora Ennoia o quizás de una de sus chiquillas.
En cualquier caso, resulta innegable la existencia de los vampiros entre los aborígenes australianos antes de la llegada de los colonos europeos. Una vez más las leyendas hablan de la presencia de bestias nocturnas llamadas Gurumuka que se alimentaban de sus víctimas mordiéndolas en el cuello, y cuando los vampiros europeos llegaron a finales del siglo XVIII se encontraron con numerosos vampiros del clan Gangrel que se habían adaptado a las tradiciones aborígenes, convirtiéndose en feroces dingos y tilacinos cuando eran provocados.
En principio los vampiros europeos asumieron que la totalidad de los vampiros aborígenes pertenecían al clan Gangrel, quizás con alguna peculiaridad fruto del aislamiento geográfico y cultural, pero Gangrel al fin y al cabo. Como la mayor parte de los Vástagos preferían mantenerse dentro de los límites de los asentamientos coloniales se mantuvieron al margen de sus parientes “salvajes”.
Este punto de vista occidentalista se mantuvo durante mucho tiempo y no fue hasta mediados del siglo XIX, cuando algunos aventureros del clan Gangrel se adentraron en los inhóspitos terrenos del interior de Australia y comenzaron a observar a los aborígenes que se dieron cuenta de que la sociedad vampírica australiana era más compleja de lo que habían imaginado. Ciertamente, los Gangrel constituían la mayor parte de los vampiros aborígenes, junto con algunos escasos individuos de otros clanes que habían sido Abrazados por vampiros llegados de Europa, pero entre ellos destacaban algunas figuras de autoridad espiritual y chamánica, los Gurumuka, que arbitraban las disputas, no sólo entre los Vástagos, sino que en ocasiones también entre los mortales.
Los escasos visitantes europeos guardaron para sí este conocimiento sobre la sociedad vampírica aborigen. El declive de la población indígena australiana, junto con el pequeño tamaño de la línea de sangre han hecho que su existencia haya pasado prácticamente desconocida para el resto de la Estirpe que ha permanecido al margen de los Koorie. Actualmente, aunque su número se ha reducido, siguen con su papel de chamanes y sabios para los vampiros aborígenes, y unos pocos se han erigido en protectores de comunidades y familias enteras.

PODERES
Aparte de sus Disciplinas de Clan, los Gurumuka suelen concentrarse en fortalecerse cultivando sus poderes físicos. Todos dominan el Animalismo en mayor o menor grado, no tanto para comunicarse con las bestias, como para apaciguar su Hambre y obtener mayor sustento de la sangre que consiguen de los animales (Animalismo 3, Fortaleza 3). Asimismo, conocen varias técnicas de Disciplinas que les permiten conservar su sangre durante períodos prolongados (Animalismo 4, Fortaleza 2) o incluso estivar (Fortaleza 3, Protean 3). También son capaces de compartir su fuerza con las bestias (Animalismo 4, Potencia 2). También pueden proteger a otros en el seno de la tierra (Animalismo 1, Protean 3)
En su Forma de la Bestia (Protean nivel 4) casi todos los Gurumuka adoptan la forma de los dingos, los perros salvajes australianos. Antes de la extinción del tilacino o lobo marsupial, algunos también adoptaban la forma de este depredador, pero desde entonces sólo pueden hacerlo los antiguos que fueron Abrazados antes del siglo XX. Respecto a su forma voladora, aunque adoptan la forma de murciélagos, los hay que prefieren surcar la noche como búhos o lechuzas.
El rito de transformación de los Gurumuka (nivel 5) aparte de vincularlos con un territorio determinado, también los une al mundo espiritual, por lo que muchos comienzan a aprender Auspex casi de forma innata. Además, a lo largo de los siglos han desarrollado una magia de la sangre propia a partir de las tradiciones chamánicas de los aborígenes australianos, aunque deben aprenderla de otros de sus compañeros Gurumuka como una Disciplina no de clan. Trátalo como una forma primitiva de Taumaturgia con la senda de Taumaturgia Espiritual como primaria. Otras sendas comúnmente extendidas son la Senda Verde, el Control Atmosférico y el Dominio Elemental. Los rituales de los Gurumuka a menudo consisten en protecciones o medios de ocultación, aunque también han diseñado algunos rituales para la guerra.

CONSIDERANDO A LOS DEMÁS
Gangrel: Los Gurumuka consideran a los Gangrel el Clan de la Madre Tierra en que habitan, y aunque no rechazan a los demás vampiros aborígenes de otros clanes, consideran que su poder y su sangre proceden de otras tierras, y que por lo tanto no son dignos de pertenecer a su orden. Según sus mitos, ellos fueron los primeros vampiros, surgidos del corazón de Australia, y sólo quienes portan la sangre de los Gangrel tienen el potencial para ser nombrados Gurumuka. En cierto sentido, no se consideran un linaje separado del clan principal, sino como una casta espiritual de protectores y guardianes.
Brujah: Los Gurumuka entraron en contacto con los Brujah durante el período de la fiebre del oro en Australia. Muchos Brujah habían sido Abrazados entre los mineros y convictos australianos y algunos Abrazaron por la fuerza a los aborígenes, lo que provocó algunos conflictos. No obstante, actualmente existe una significativa minoría de vampiros aborígenes Brujah en las ciudades australianas, donde defienden los derechos de sus congéneres mortales. Los Gurumuka ven con simpatía estos esfuerzos beneficiosos para su pueblo y en las últimas décadas han dado la bienvenida a estos Brujah aborígenes en sus dominios.
Malkavian: Antes de la llegada de los europeos, en el oeste de Australia existían unos pocos vampiros que decían haber sido Abrazados “por la luna”, que les había otorgado ciertos dones y visiones. Los Gurumuka se mostraron confusos, pero los aceptaron, pues constituían una minoría inofensiva. Tras la llegada de los colonos europeos algunos Gurumuka creen que algún Loco debió llegar hace siglos en un naufragio o en uno de los primeros viajes exploratorios, habiendo creado una pequeña progenie. En cualquier caso, sienten cierto rechazo hacia los Locos aborígenes, pues consideran que están usurpando un papel que a los Gurumuka les ha concedido la Madre Tierra.
Nosferatu: Los Gurumuka hablan en susurros de los Nuckalavee, un linaje de vampiros deformes con aspecto de cadáveres desollados creados por un demonio que luchó contra la Madre Tierra en un legendario conflicto ocurrido mucho antes de la llegada de los europeos. Los Nuckalavee fueron derrotados y sólo quedaron unos pocos, que eran destruidos en cuanto se les veía. Con la llegada de los europeos los Gurumuka afirman que sus ancestrales enemigos encontraron refugio en las ciudades, y temen que aprovechen la situación para volver en busca de venganza o quizás despertar a su antiguo amo…
Seguidores de Set: Si hay algún clan aborrecido por los Gurumuka son las Serpientes de Arena, pues durante el siglo XIX un par de emprendedores Setitas se dedicaron a corromper e influenciar a los aborígenes australianos, creando dos cultos: La Víbora de la Muerte en Sydney y el Murciélago de la Arena en Melbourne. Estos aborígenes “corruptos” son muy conflictivos, pues fomentan los enfrentamientos con los “blancos” y la discordia entre comunidades.
Los demás: Aunque saben que existen otros clanes, los Gurumuka no han tenido mucho trato con los “blancos”. Consideran que los demás linajes han nacido en otras tierras y sólo se relacionan con ellos lo mínimo, y cuando contactan con ellos suelen ser considerados antiguos del Clan Gangrel y para los Gurumuka esta interpretación es válida, así que no se molestan en aclarar esta confusión. Mantienen buenas relaciones con el Príncipe Malkavian de Hobart (Tasmania) y en ocasiones han luchado contra el Sabbat de Brisbane. De momento todavía no han adoptado ninguna posición tras la reciente invasión de los vampiros orientales en Australia.

INTERPRETAR A UN GURUMUKA
Los Gurumuka son una línea de sangre difícil de interpretar como personajes jugadores, no sólo debido a su cultura tribal específica, sino debido a sus fuertes vínculos con los territorios y lugares que deben proteger. Sin embargo, existen varias formas en las que pueden ser integrados en Crónicas como elementos del trasfondo ambiental en Australia o como guías para aventuras.
Como la principal autoridad de la sociedad vampírica aborigen, cualquier vampiro que pretenda tratar con los koorie de Australia antes o después terminará encontrándose con ellos. La mayoría están satisfechos con permanecer dentro de los límites de sus territorios y no actuarán agresivamente, pero en ocasiones emprenden viajes exploratorios más allá en busca de algún tipo de información o ayuda. Los jóvenes Gurumuka suelen ser más curiosos que los antiguos. Dependiendo de la actuación de los personajes con los aborígenes mortales pueden tener a los Koorie como aliados o enemigos.

PAPEL DENTRO DE UN GRUPO
Para integrar a un Gurumuka en un grupo de personajes debes tener muy en cuenta los vínculos que los atan a su territorio y su debilidad y vulnerabilidad fuera del mismo. Se hace necesaria una cooperación entre Narrador y jugadores. En términos de relación con los demás miembros del grupo el factor más importante posiblemente sea su adherencia o simpatía hacia la cultura aborigen, y su disposición a aceptar sus prácticas. Encajar requiere cierto grado de tolerancia por ambas partes, o posiblemente un objetivo común a largo plazo que suavice las relaciones.

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